INFLUENCIA: la última transformación del pensamiento militar anglosajón

La INFLUENCIA, actualmente es el término oficial tomado por la doctrina inglesa (en experimentación) que expresa el camino necesario para llegar a una Situación Final Deseada a través de los Efectos.

Resultado de imagen de influenciaEste término, aparece como el elemento aglutinador de los niveles Estratégico, Operacional y Táctico para materializar una idea o manera de acometer los conflictos híbridos y que sirva tanto para los que debían concebir y planear las operaciones (“planeadores”), como para los que debían desarrollarlas y ejecutarlas (“maniobristas”), en su modo de estar y proceder sobre el terreno para lograr alcanzar objetivos[1] más allá de los puramente militares; es decir, la Situación Final Deseada para el nivel Operacional (en adelante OES).

A pesar de ser un término empleado en el Arte de la Guerra desde muy antiguo, siempre ha sido considerado un medio alternativo o secundario, pues con la INFLUENCIA se conseguían objetivos parciales logrados por la habilidad o cualidades personales de los Comandantes durante las Campañas y nunca se ha conseguido un procedimiento sistemático para introducirlo en el planeamiento de las operaciones militares y que sirva como hilo conductor desde el nivel más alto al más bajo, o de ejecución.

Los estudios de los británicos, basados tanto en las experiencias y lecciones aprendidas de su época colonial como en las nuevas teorías del “Enfoque Integral” que surge del pensamiento holístico, nos permite, actualmente, relacionarla con las teorías de efectos y utilizarla como el resultado de las actividades[2] que permiten cumplir la misión en un tipo de  conflicto de mediana intensidad en cualquier parte del globo.

Resultado de imagen de influenciaLa definición formal que da el Centro de Doctrina del Reino Unido (en adelante  DCDC) sobre INFLUENCIA es “la capacidad real o la capacidad percibida de afectar el carácter o el comportamiento de alguien o algo”. Así mismo, para distinguir entre la capacidad real y la percibida define dos maneras de ejercer la INFLUENCIA a través de los EFECTOS.

Por un lado, la capacidad de influir con los Efectos Físicos, que a su vez, se dividen en Efectos Instrumentales (para destruir a alguien o algo) o Expresivos (para influir en el comportamiento, actitudes o decisiones).

Y, por otro lado, la capacidad de influir con Efectos Cognitivos en la voluntad y entendimiento, alterando o condicionando la percepción.

Pero vayamos por partes, a esta manera de pensar y con este grado de conocimiento, no se ha llegado de la noche a la mañana. Comencemos por ver la evolución del cambio de pensamiento militar, y paralelamente como se ha creado el esqueleto de principios para trasformar en algo útil este concepto, aunque todavía no se den por concluidos los estudios y análisis para implementarlo en documentos doctrinales de primer orden.

Así, tras la guerra del Vietnam, y poco después de 1975, el Ejército de los EEUU comenzó unos estudios sobre el esfuerzo bélico que había supuesto una guerra con más de diez años de duración. Las conclusiones obtenidas entre los objetivos pretendidos y los conseguidos fueron tan desastrosamente evidentes, que aquella guerra supuso el fin de la ortodoxia y el comienzo de la tecnocracia militar comenzando un azaroso proceso de cambio en el empleo de las fuerzas militares en los conflictos y el planeamiento de las operaciones.

Por otro lado y ya con el ocaso de la Guerra Fría, la participación de los ejércitos en organizaciones supranacionales bajo los auspicios de las NNUU para la resolución de conflictos, algunos de ellos muy espinosos; hizo que aparecieran  desde 1982, un lenguaje cargado de términos y procedimientos nuevos, así como diversidad de opiniones y discusiones, que aún perduran; llevando décadas de confusión en la terminología y procedimientos; dados los diferentes  tipos de conflicto, diversidad de “actores” y diferentes puntos de vista a la hora de enfocar las operaciones militares cada vez más complejas y exigentes; tanto para los “planeadores”, como para los “maniobristas”.

Liderados por los ejércitos anglosajones, la percepción de las operaciones militares empezó a cambiar radicalmente y la visión global del escenario se impone dando lugar a un nuevo lenguaje que incluye términos relacionados con el Enfoque Integral para acometer la resolución de un conflicto y simultáneamente el enfoque basado en efectos, en cualquier tipo de ellos,  para aquellas operaciones que iban más allá del logro de objetivos puramente militares.

Resultado de imagen de guerra golfo televisadaTras la Guerra del Golfo de 1991, confrontación en la que se enfrentaron una coalición multinacional liderada por el Ejercito de los EEUU, contra un ejército con tácticas de corte soviético en una campaña de tiempo limitado; se validó el concepto de las Operaciones Basadas en Efectos (en adelante, EBO) que realmente había sido una traslación del proceso TARGETING desarrollado por los “maniobristas” para el nivel Táctico subiéndolo de nivel e integrándolo en el planeamiento de nivel Operacional e incluso Estratégico, priorizando el empleo de los medios para causar efectos letales sobre los no letales. Este hito supuso el primer paso para la sustitución de la “maniobra” como eje o centro del planeamiento en los más altos niveles, sustituyéndola por “los efectos”.

En otro orden de cosas, este nuevo enfoque del planeamiento de las operaciones militares tuvo gran repercusión y aceptación en los ámbitos políticos, diplomáticos y jurídicos internacionales en el empleo de los ejércitos en la resolución de determinado tipo de conflictos pues consiguió legitimar una intervención militar evitando los tan indeseados “efectos colaterales” y cualquier sospecha o desconfianza de la intervención de una fuerza militar extranjera y agencias civiles gubernamentales y no gubernamentales con intereses intervencionistas, colonizadores o de ocupación e incluso se llegó a “la restauración de la legalidad internacional” que fue el paradigma de “situación final deseada” para muchos conflictos, que consiguió que la Comunidad Internacional no apreciase vencedores ni vencidos; estos resultados echaron por tierra algunos de los argumentos alegados tradicionalmente por el pensamiento humanista para alimentar determinadas ideologías contrarias a la intervención de los ejércitos en la resolución de conflictos.

En los albores del SXXI, siguiendo el mismo criterio, se pretendió dar importancia al empleo de los medios que producen efectos no letales, sobre los letales, para su empleo en campañas más largas y para el cumplimiento de misiones no específicamente militares; y que combinándolos con los efectos letales, dieron lugar al concepto de la “Aproximación Basadas en Efectos” (en adelante EBAO); que hoy día se ha constituido en un paradigma para tratar conflictos de mediana intensidad, de carácter regional, donde la influencia de los estados fallidos, siembre negativa, podía provocar desestabilización, en los estados colindantes.

k3fev.jpgParalelamente, con la incorporación de este concepto, nació tímidamente el ciclo Observar, Orientar, Decidir, Actuar (en adelante OODA) para mejorar el proceso de la “decisión durante la ejecución” sobre las acciones de la fuerza militar que no tenían como misión necesariamente alcanzar objetivos puramente militares y que por la naturaleza de los mismos sus resultados eran más difíciles de evaluar y sincronizar con los tiempos calculados para alcanzar objetivos militares.

Inicialmente, el proceso de la Decisión, dentro del concepto EBAO, seguía siendo víctima de la ortodoxia militar y aunque parte de la obtención de datos de campo sobre el terreno para retroalimentar las decisiones; estas se tienen que tomar en el nivel estratégico, de tal modo, que con el proceso de valoración y posterior análisis, que se realiza solo en este nivel, se llegan a conclusiones que pueden cambiar la Decisión.

Así, se observó, que el proceso diseñado para “adaptar la decisión” tras la evaluación de los datos obtenidos sobre el terreno, suponen unos ciclos muy largos para el nivel operacional y táctico haciéndolos poco prácticos.

Y por otro lado, no se logró un procedimiento claro para alcanzar algún tipo de “efecto” concreto con los medios no letales; dado, que estos, son difícilmente evaluables por si solos al no disponer de “tablas de efectos” para calcular con anticipación el “volumen de…” necesario para conseguir el efecto pretendido fruto de la “Decisión” como se hace normalmente con los fuegos de artillería o aviación en el proceso TARGETING[3], por ejemplo.

Por todo ello se sacó la conclusión de que había que establecer el procedimiento para realizar una “evaluación continua” de lo que está sucediendo sobre el terreno para conocer el resultado de los efectos que se pretendían obtener y además analizar estos resultados de tal modo que realimentara la toma de nuevas decisiones dado que estas últimas, son imprescindibles en los niveles de ejecución para llevar a buen fin los planes basados en efectos. Es decir, se ha encontrado la herramienta ideal para los “maniobristas” puedan realizar bien su trabajo y se pueda llegar a alcanzar los objetivos que le sean marcados por el nivel operacional.

Resultado de imagen de sttratcom otanAsí mismo llevados de la euforia de esta idea, y con la finalidad de que los “maniobristas” cuenten también con una “herramienta” para conseguir los efectos pretendidos, han desarrollado la Acción Común, también derivado del concepto OTAN “Conjunto”, como elemento aglutinante en el empleo de las unidades y los recursos disponibles para causar efectos de manera sinérgica para influir en el escenario.

Sin embargo se mantiene una carencia importante en el empleo de medios no letales, pues se continúan haciendo estudios para poder “cuantificar” de alguna manera los resultados obtenidos así como dotarlos de procesos cíclicos y sistémicos a la hora de incluirlos en el planeamiento en el nivel Táctico.

Y por otro lado, se ha observado que emplear ciclos continuos de OODA  y toma de decisiones “de combate” puede crear un círculo vicioso realimentando una visión muy poco realista de cómo evoluciona el escenario en su conjunto;  es por lo que no se quiere perder de vista el “pensamiento holístico”; o lo que aplicado en el ámbito militar  llamamos el “Enfoque Integral”.

 Es decir, llegado este punto, podemos decir, que el concepto EBAO ha sido la “versión uno” que ha servido de plataforma para la resolución del problema planteado a los maniobristas con las teorías de efectos empleadas en el campo de batalla de determinado tipo de conflictos, y también para introducir mejoras en posteriores desarrollos tecnocráticos del planeamiento a nivel operacional en base a las teorías de los Efectos; pero……..¿qué sucede con los problemas planteados por el ciclo OODA?

Resultado de imagen de ciclo OODAEn efecto, el  enfoque integral, es la herramienta utilizada por los “planeadores” para que la realimentación de las “decisiones de combate” de los “maniobristas” no contaminen la visión más amplia que se necesita sobre la evolución del escenario para realimentar el planeamiento a este nivel. Pero veamos cómo hay que entender este nuevo concepto para integrarlo con lo anterior; pues, parece que este será la base del pensamiento Político-Militar británico por lo menos durante los próximos 30 años.

Partiendo del “Enfoque Integral”, como una filosofía que comienza por asumir un “conflicto híbrido” como un problema a resolver en el nivel Político- Estratégico, y en el que han incluido en el estudio de los factores desde este nivel, los múltiples grupos humanos que intervienen en el conflicto para llegar a una solución[4] ha surgido el “Enfoque Integral Basado en Efectos” (en adelante EBA) como nueva visión para concebir las operaciones militares aprovechando las lecciones aprendidas de los últimos conflictos en los que se ha tratado de poner en práctica el concepto EBAO.

Además, Para integrar el “Enfoque Integral” en el ámbito militar de las operaciones, los británicos, han utilizado el concepto STRATCOM de la OTAN (comunicación estratégica) para obtener un nuevo punto de vista del escenario con nuevas herramientas, elementos y procedimientos que permiten obtener el máximo de posibilidades para conocer en tiempo real la situación “actual” y como cambia el escenario; a la par que han introducido en el HQ de nivel operacional un selecto grupo de personal civil “expertos en materias subjetivas” como un elemento para el análisis y la valoración correcta de estos cambios.

Paralelamente, con la misma filosofía, están desarrollando el EBA desde el año 2005 para aquellas operaciones militares de estabilización  o intervención en conflictos de mediana intensidad, que sirvan para la resolución, a nivel operacional y táctico[5] este tipo de conflictos.

Para los “planeadores”, el EBA, desarrolla y mejora la aplicación de los EFECTOS NO LETALES tomando el ciclo OODA como “modelo” para introducir las “decisiones durante la ejecución” que realimenta el proceso para conseguir “los efectos pretendidos” en una operación.

Así pues, el  EBA no es solo la “herramienta” a nivel operacional que enlaza con el “Enfoque Integral” que parte del nivel Estratégico para la resolución de conflictos híbridos basándolo en conseguir unos efectos para influenciar en el escenario; sino que los británicos consideran, que es la verdadera transformación  que corrige el paso en falso que se dio al pasar del concepto EBO basado en efectos letales, al EBAO con el empleo de medios para conseguir efectos letales y no letales, y que dejó muchas lagunas tanto en el nivel operacional como en el táctico.

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Así se ha llegado al concepto de INFLUENCIA, para integrar tanto los ciclos de decisión como las actividades a realizar con las capacidades disponibles para causar efectos que permiten generar el cambio en un escenario para llegar a una Situación Final Deseada. Y que se pueden resumir en tres puntos bien definidos.

El primero de ellos, El Enfoque Integral, orienta “el problema a resolver” mediante la definición de la Situación Final Deseada y planteando las “Condiciones Decisivas” como las premisas para llegar a la solución, dotando de esta manera, de medios alternativos al Comandante del nivel Operacional, que le permiten sustituir la tradicional visión militar que planteaba la necesidad de todo jefe militar de conocer con anticipación el resultado de las acciones posibles y contrastarlas con las capacidades de un único enemigo para poder tomar la “mejor decisión” para poder enfrentarse a él y además cumplir la misión encomendada.

El segundo de ellos, el Enfoque Basado en Efectos, asienta y desarrolla el procedimiento que sustituye definitivamente la “Maniobra” por los “Efectos” como centro del Planeamiento en el nivel Operacional para resolver conflictos híbridos. También incluye los procedimientos y métodos para obtener “la superioridad en la obtención de la información” mediante la STRATCOM. Y además describe el papel que realiza el personal civil especialista en ciencias sociales cuyo asesoramiento va a contribuir a interpretar adecuadamente los cambios que se perciben en el escenario, así mismo integra el proceso de la “decisión durante la ejecución” mediante el ciclo OODA con la descripción de todas las actividades necesarias para valorar los avances en la operación de que se trate.

Y el tercero, la Acción Común, determina el empleo de las Funciones y Sistemas de Combate tradicionales y otras tradicionalmente consideradas como “apoyos” y que en el ámbito “Conjunto” se utilizan con actividades “proactivas” para producir efectos no letales y que combinado con los medios letales “se fusionan” en el mismo nivel de importancia obteniendo un efecto multiplicador para ejercer una INFLUENCIA efectiva sobre el escenario.

Todo esto ha conllevado implícitamente una nueva organización de los cuarteles generales desplegados sobre el terreno a nivel Operacional para integrar tanto los ciclos de decisión como las actividades a realizar obre el terreno, con las capacidades disponibles para causar efectos y que todo ello converja para generar INFLUENCIA  y alcanzar la Situación Final Deseada en un escenario.


[1] El JDN 7/06 establece para el término “objetivo” que se ha de emplear solo en su acepción convencional, en las teorías de Efectos se traduce en que este término no se emplea en todo lo referente al planeamiento Operacional solo se emplea en el nivel Táctico o cuando se trata un asunto bajo el punto de vista de los “maniobristas”.

[2] Consequences of Activity. Activities and their consequences affect both the cognitive and physical domains, impact achieved through Fires, Influence or a combination of both. The consequences of activity might be intended and desired, but might be unintended or might not materialise as predicted. EBA requires a continuous assessment of both the cognitive and physical impact of activity to exploit fleeting opportunities and to mitigate against unintended and undesired consequences.. (JDN 7/06 Page 1-7)

[3] En el proceso TARGETING, para efectos letales, se emplea la Evaluación de Daños (BDA) para retroalimentar el ciclo, buscando mejorar el empleo de los medios letales y esto se toma como base para realizar “la Evaluación de Combate” que sirve para dar indicios si se cumplen o no los Objetivos Operacionales, pero en ningún caso se emplea este proceso analítico (limitado y aislado) para cambiar la “Decisión”.

[4] In 1991, UK military personnel deployed to Bosnia witnessed crisis and conflict involving a complex interplay of civilian, para-military and military groups and individuals, International Organisations (IOs) and the mass Media. This situation was characterised by a bewildering diversity of influences and factors and it was recognised that the military instrument alone could not deal with complex modern crises involving, and occurring among, communities and populations. In addition, increasing recognition of the importance of the roles that Other Government Departments (OGDs) and agencies, as well as Non-Governmental Organisations (NGOs) play, added to the complexity, but efforts were rarely coordinated or focused on a common set of objectives. At the tactical level on the ground, it was apparent that the various instruments and agencies needed a firmer basis for understanding and cooperation in coordinating their activities. JOINT DISCUSSION NOTE 4/05 (THE COMPREHENSIVE APPROACH)

[5] The UK effects-based philosophy recognises that the military instrument needs to act in harmony with the diplomatic and economic instruments of national power in taking a long-term view to address both the underlying causes, and the overt symptoms of a crisis. In doing so, it focuses on planning and delivering the end-state rather than organising military activities. It considers the whole environment, recognising that it is complex, unpredictable and adaptive, requiring constant iterative Assessment and Analysis to maintain and develop understanding before and during its Planning and Execution. JOINT DOCTRINE NOTE 7/06 (INCORPORATINGAND EXTENDING THE UK MILITARY EFFECTS-BASED APPROACH)

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